Un vecino pasa con muletas ante el ascensor que salvará el desnivel de la calle Estornino. / J. Sanz
«Ahora parece que por fin son una realidad y que pronto vamos a poder utilizarlos después de muchos meses de parones en las obras», suspira un vecino de la esquina de San Isidro en alusión a los tres ascensores que los operarios acaban de instalar y que en «pocas semanas» entrarán en funcionamiento para permitir a los residentes
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